En agosto próximo, el señor José Odilón Ibarra cumplirá 30 años de vender globos en las calles de Jojutla y no había enfrentado situación como la que ha provocado la pandemia del coronavirus Covid-19.

Tras un prolongado confinamiento en casa, apenas hace unas semanas volvió a ofrecer sus productos, globos de figuras o los clásicos redondos.

Dijo que la gente no tiene dinero y las ventas están muy bajas, y sólo vende el 40 por ciento de lo que vendía antes.Incluso, tuvo que pedir prestado para sobrellevar esta temporada.

Otro problema que tiene, es que los materiales subieron de precio o no hay.

“Las ventas están por los suelos, pero yo prefiero vender que robar, para andar con la frente en alto. Yo quiero estar bien ante Dios y ante mi familia principalmente, y por eso ando vendiendo”.

Destacó que  para volver a las calles, tuvo que tomar un curso en línea acerca del covid-19 y consideró que es un curso que todos deberían tomar.

Sostuvo que el cubrebocas debe ser ya obligatorio para todos, y lamentó que haya personas que lo desprecien, no lo usen o no crean en la enfermedad.

Aunque sus globos son para niños y podrían parecer productos no esenciales, aclaró que por el confinamiento, muchos niños están afectados sicológicamente, por lo que para él, los globos sí son productos esenciales pues los niños necesitan distraerse en estos momentos tan difíciles.

“Mucha gente cree que lo que necesitamos es alimento, pero no, no sólo de alimento vivimos. Si no estamos sicológicamente preparados para salir, no se puede salir a vender”.