Son la retinopatía diabética como consecuencia de la diabetes; glaucoma hereditaria sin manifestaciones y, cataratas que no han sido operadas o tratadas, por lo cual son consideradas una causa transitoria.

El adecuado control de la diabetes reduce el riesgo de sufrir daños a la salud que son consecuencia de esa enfermedad, como la retinopatía diabética, un problema visual que lleva a la ceguera permanente.

 

 

La retinopatía diabética y las cataratas se pueden prevenir, siempre y cuando las personas diabéticas se atiendan adecuadamente.

En cambio el glaucoma no es prevenible, pero se controla en caso de ser detectado a tiempo. Por ser una enfermedad hereditaria, es necesario vigilar a los familiares después de los 20 años de edad.