Desde la máxima tribuna del Poder Legislativo, la diputada Andy Gordillo denunció de manera enérgica una preocupante operación política orquestada por el Poder Ejecutivo estatal para frenar el proceso de la reforma constitucional en materia de Revocación de Mandato. La legisladora señaló directamente que el actual gobierno busca evadir la evaluación ciudadana ante la falta de resultados en rubros críticos como seguridad, inversión y salud.
Andy Gordillo alertó sobre una grave anomalía en el proceso, ocho ayuntamientos han enviado nuevos acuerdos de cabildo con los que pretenden modificar el sentido de los votos que ya habían aprobado y comunicado formalmente al Congreso del Estado.
Los municipios argumentan supuestas ilegalidades por haberse aprobado la reforma y su ley reglamentaria en un mismo dictamen; sin embargo, la diputada cuestionó firmemente si estas decisiones responden a un análisis legal o si los cabildos están siendo coaccionados políticamente por quienes temen al escrutinio público.
Durante su intervención, la representante local recordó de manera contundente que el poder es una responsabilidad temporal y que pertenece legítimamente a los ciudadanos. Subrayó que la esencia de la democracia radica en que la gente tenga el respeto absoluto para decidir sobre el rumbo de su estado, por lo que es indispensable garantizar que esta reforma avance de manera firme, limpia, y completamente libre de presiones políticas o interferencias indebidas. La voluntad ciudadana, sostuvo, jamás puede quedar subordinada a lo que el gobierno quiere o le conviene.
En este sentido, la legisladora puntualizó que este Congreso tiene la obligación de actuar con responsabilidad, garantizar la certeza jurídica y resolver conforme a derecho, impidiendo que se vulneren los procesos legislativos por presiones externas.
Al respecto, Gordillo enfatizó que los municipios no actúan como simples autoridades administrativas al emitir estos sufragios, sino como integrantes del Órgano Revisor de la Constitución Local. Por ello, su intervención se rige estrictamente por los artículos 147 y 148 de la Constitución de Morelos, los cuales no contemplan ninguna etapa de retractación ni otorgan facultades ilimitadas para sustituir el sentido de un voto ya entregado.
«Si permitimos que un Ayuntamiento cambie el sentido de su voto cada vez que considere que su decisión anterior fue equivocada, estaríamos introduciendo una etapa de retractación que no existe en el procedimiento constitucional, atentando gravemente contra la certeza jurídica», advirtió Andy Gordillo, tras señalar que la Carta Magna local no puede convertirse en un proceso abierto a la reconsideración permanente por conveniencias del momento.
Finalmente, la diputada pidió hacer valer el derecho de la ciudadanía a elegir a quién quiere en el poder —y a quién ya no quiere por falta de resultados— no es una concesión, es una obligación constitucional.
La revocación de mandato es la máxima prueba de congruencia para quienes llegaron al cargo prometiendo que el pueblo manda. Si se presume un buen trabajo, no tendría porqué haber temor al escrutinio público. Es momento de dejar atrás los pretextos y las presiones políticas, respetar los procesos legislativos y permitir que avance el derecho de las y los ciudadanos a decidir el rumbo de nuestro estado.
«La revocación de mandato es un mecanismo que fortalece la rendición de cuentas. No le tengan miedo a las y los morelenses; enfrenten las consecuencias de su actuar», concluyó Andy Gordillo, reiterando el compromiso de defender el respeto irrestricto al marco constitucional por encima de cualquier interés político.