Tras las declaraciones hechas por el subsecretario de salud federal, Hugo López-Gatell Ramírez, la mañana de este martes, el gobierno del estado, refutó varios de los señalamientos que hizo, aunque no el principal, que siguen en ascenso los contagios y las defunciones.

En un comunicado, el gobierno del estado a través del secretario de gobierno Pablo Ojeda, respondió que “En Morelos no se ha rebasado la ocupación hospitalaria” (aunque el funcionario federal no dijo que eso ya hubiera pasado).

Al participar en la habitual conferencia de prensa donde se informa la actualización del panorama epidemiológico, el encargado de la política interna dijo que se han apegado a los lineamientos y recomendaciones que ha señalado el Gobierno federal, de conformidad con la semaforización, e incluso se han hecho acciones más restrictivas de las que la federación ha solicitado.

 Aclaró que en Morelos no se están enviando pacientes a otras entidades, por el contrario, se han recibido a pacientes de otros estados para que sean atendidos. 

 Pablo Ojeda apuntó que de acuerdo a la propia información del Gobierno federal, si fuera cambio de color en el semáforo de riesgo, Morelos pasaría a naranja, toda vez que voluntariamente el estado determinó ponerse en color rojo por dos demandas luego de que los contagios en la Ciudad de México iban incrementando, a fin de reforzar las medidas sanitarias.

Enunció que a la fecha, se han cerrado más de 200 establecimientos que no han cumplido con los protocolos de salud.

 Asimismo, con el acompañamiento del Congreso local, se publicó la Ley del Uso de Cubrebocas obligatorio en Morelos; se instalaron módulos para la aplicación de pruebas antigénicas para la detección de COVID-19 gratuitas que estarán de manera itinerante en todo el estado.

Vale mencionar que López-Gatell enfatizó que las autoridades deben ejercer “acciones vigorosas” de salud pública y de reducción de la movilidad, de acuerdo con el color del semáforo epidémico, así como el cierre de los espacios públicos.