Por el delito de violencia familiar, Juan “N” quedó vinculado a proceso penal al existir elementos que hacen posible su participación en esta conducta ilícita cometida en agravio de su esposa.

El agente del Ministerio Público solicitó ante el juez de control vincular a proceso penal a la persona imputada, petición que fue confirmada al estar debidamente fundamentada.

De acuerdo con la declaración de la víctima y testigos, el pasado 22 de mayo, Juan “N” habría llegado en estado de ebriedad al local donde su cónyuge ofrece servicios de estilismo.

Frente a clientes, el imputado exigió a su esposa que lo atendiera, pero ante el comportamiento del individuo la mujer víctima se negó y le pidió retirarse.

Este hecho molestó a Juan “N”, quien comenzó a insultar a la mujer, al grado de amenazarla con privarla de la vida, desmembrarla y arrojarla a un pozo con agua.

Vecinos ayudaron a la agraviada, quien al momento solicitó la intervención de elementos de seguridad pública, los que remitieron al detenido ante el Ministerio Público.

Cumplido el término constitucional, Juan fue llevado ante un juez de control, mismo que determinó llevarlo a proceso por violencia familiar y estableció para él las siguientes medidas: firma periódica ante la Unidad  de Medidas Cautelares, la separación inmediata del domicilio y la prohibición de acercarse a la víctima.

Por otro lado, el juez de la causa otorgó al representante social un plazo de dos meses para el cierre de la investigación complementaria.